Pobladores
El valle de Tarimoro, que comprende gran parte de la zona sureste del actual estado de Guanajuato estuvo habitado por diferentes culturas y semiculturas en distintas épocas, llegando a estar poblado por varias de ellas a la vez, en un tiempo determinado.En la época de los tarascos y mexicas, la región se pobló de tribus otomíes, pames y mazahuas; además de las avanzadas de ambas culturas expedicionaban de continuo para mantener la chichimeca Allende el norte, puesto que trataba de expanderse sobre sus dominios limítrofes con él río Lerma.
Se cree que Tarimoro haya sido una aldea fronteriza entre las altas culturas, como la de Chupícuaro, la tarasca, la mexica y la aridoamérica. Su estratégica posición permite pensar que no sólo de otomíes y pames fuese poblado, ya que además de la influencia de Chupícuaro, seguramente tuvieron como su asentamiento en este lugar, expedicionarios de las otras culturas señaladas.
Así pues Tarimoro estuvo ubicado entre las fronteras: tarasco-mexica al este; tarasco-chichimeca al noreste y tarasco-mazahua-mexica al suroeste. Necesariamente tuvo que ser un puesto de avanzada de las dos más avanzadas culturas de la zona.
El significado etimológico de la palabra tarimoro es: "Lugar de Sauces" ya que consta de dos vocablos de origen tarasco: Tarimu que significa "Sauz" y Ro que significa "Lugar".
Las costumbres primitivas de los otomíes u otomites, en poco difieren de otras tribus prehispánicas. Vivían en Cuevas, para alimentarse cazaban animales y practicaban una incipiente agricultura. Recolectaban frutos y raíces silvestres. Andaban desnudos, pero se pintaban la cara con ocrillo y otros colorantes.
Los hombres se rapaban la cabeza y se dejaban sólo un mechón sobre la frente; esta costumbre persiste en algunos lugares. Las mujeres se emplumaban los brazos y las piernas. La cabellera la dejaban suelta sin peinar hasta que fueran madres.
Poco a poco fueron evolucionando y construyeron chozas de paja, se cubrieron sus cuerpos con pieles de animales para defenderse de las inclemencias del tiempo, así como de las espinas y animales ponzoñozos.
Sencillas serán manifestaciones de su culto al padre Sol y a la madre Luna.
Debido a la proximidad de este lugar con el imperio tarasco y debido más que todo, al carácter indómito y eminentemente guerrero de esta raza, fueron sojuzgados los otomíes por los tarascos. Así se extendió el cacicazgo en Michoacán, hasta la mayor parte de lo que hoy es el estado de Guanajuato, sobre todo en el sur, donde está ubicado Tarimoro.
Dueños y señores eran chichimecas y purépechas o tarascos, cuando llegaron los españoles ávidos de riqueza y conquista. Entre hispanos e indios se libró descomunal batalla, cayendo vencidos los naturales, después de poner fiera resistencia. A este periodo de litigios se reconoce como "la guerra chichimeca" que se inició en el año de 1550 y no se logró la paz hasta después de 50 años, o sea en 1600.
En esa época se denominó como "la gran chichimeca", a una región de la república mexicana cuyas fronteras se establecieron por el norte: hasta el actual estado de Coahuila; por el sur: la cuenca del río Lerma, donde se encuentra Acámbaro, lógicamente tarimoro quedó incluido en esta zona; por el occidente: el estado de Jalisco y por el oriente: los estados de Veracruz y Tamaulipas.
Información extraída de "La Monografía de Tarimoro"
Autor: Aurelio Cornejo Rubio.
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