Durante la centuria 1800-1900, se registraron una serie de hechos y acontecimientos tan importantes para la vida del país entero, como para el municipio de Tarimoro. Ya se mencionó que a partir del 28 de abril de 1800 se otorga la posesión definitiva a favor de los indígenas, aunque no se consolidó hasta 1822, según los detalles ya consignados.
Una vez que se promulgó la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos en 1824, Guanajuato fué reconocido como Estado Federal y con ello se vislumbraba la integración, reconocimiento y personalidad de los municipios. Sin embargo, no fué hasta el año de 1917, fecha de la promulgación de la actual Constitución, cuando el municipio fué considerado libre y como parte integral del federalismo.
El 14 de abril de 1826, el Congreso Constituyente decreta la primer Constitución del Estado Libre de Guanajuato y en su artículo 4º establece su territorio, mencionando a los municipios que integraban la entidad, siendo éstos: “Acámbaro, Apaseo, Celaya, Dolores Hidalgo, San felipe, Guanajuato, Irapuato, León, San Luis de la Paz, San Miguel el Grande, Pénjamo, San Pedro Piedra Gorda, Salvatierra, Salamanca, Silao, Valle de Santiago y Yuririapúndaro, con los pueblos anéxos a éstos y con todo el terreno de lo que antes llamó Provincia de Guanajuato, cuyos límites se demarcarían por todos vientos de una manera inequívoca.”
De esa manera, Tarimoro quedaba incluido como anexo, dada su antigüedad y su reciente posesión.
Ya para el año de 1869 Tarimoro quedaba integrado al XII Distrito Electoral con cabecera en Yuriria, según el Decreto emitido por el Gobernador Constitucional del Estado, Gral. Florencio Antillón, del 31 de mayo de 1869, el cual en su parte conducente menciona:
“Artículo 1º. Se divide el territorio del Estado de diez y ocho distritos Electorales de la manera que a continuación se expresa (…) 12º en Yuriria con Salvatierra, Tarimoro, Moroleón, Uriangato y Maravatio (…)”
…Más Información en la Monografía de Tarimoro…
Información Extraída de la Monografía de Tarimoro.
Autor: Aurelio Conejo Rubio. Cronista de la Ciudad


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